«Hay una parte de los personajes que he hecho que se han quedado instalados en mi corazón y conviven conmigo».
Mi primer trabajo como actor fue a los nueve años, en La dona del president, una película para TV3 que, por problemas de postproducción, nunca llegó a estrenarse.
Ya de adulto, mi trayectoria se ha desarrollado entre el cine, la televisión y el teatro, trabajando con directores como Álex de la Iglesia, Caye Casas, Albert Pintó, Esteve Rovira o Víctor Català, y compartiendo proyectos con actores como Najwa Nimri, Álvaro Morte o Gema Cuervo. Por el camino he sido médico y traficante, marido abnegado y monitor ligoncete, androide sexy y músico hipster... entre otras vidas bastante distintas de la mía.
Para mí, el trabajo del actor consiste en ser el vehículo que permite que una historia escrita pueda ser contada. Para ello es importante saber qué tiene tu personaje que decir, pero también qué piensa, qué siente, qué esconde y qué decide callar. Porque los silencios también cuentan.
Me atraen especialmente los personajes que piensan antes de hablar. Aquellos en los que puedes ver que algo está sucediendo antes de que hagan nada. Que toman decisiones, ya sea robar un banco o comerse una manzana.
Este espacio está preparado para ir creciendo con el tiempo — nuevas fotografías de rodajes, eventos, encuentros y momentos junto a otros actores y actrices podrán añadirse sin rediseñar la sección.