Siempre, desde pequeño, lo que me ha gustado es contar historias.
Lo que antes hacía por hobby ahora es mi profesión, una profesión dividida en cuatro disciplinas que considero ramas de un mismo árbol. Escribo, interpreto, compongo y canto historias que nos pueden pasar a todos, porque hablan de lo que, de alguna manera, sentimos, deseamos, escondemos y soñamos.
A veces las cuento con palabras. Otras, con una canción, un personaje o una imagen. Cambia la forma. La intención es siempre la misma: conectar con quien está al otro lado.